domingo, 7 de septiembre de 2014

Nantes, Angers y Pornic

Llegamos un sábado por la tarde y nos hicieron cambiar dos veces de habitación, al no tener cama supletoria, lo cual nos causó bastantes molestias. Vimos el castillo por fuera, no tiene más que exposiciones por dentro, y visitamos la catedral.

Desde allí visitamos ANGERS. Alguna iglesia y su castillo. Al salir nos hicieron una entrevista para un medio local, que no publicaron. Luego montamos en la gua-gua. Una tarde visitamos el parque natural de La Brière y un pueblo llamado Pornic, pasando por un largo puente sobre el mar.

Catedral de Angers

Vistas des de el castillo de Angers

Vista general de Angers

Regreso por Irún. El carril derecho permanece ocupado por una larga fila de camiones.

Nos metemos por Bayona, para comprar un regalo, coincidiendo con fiesta local, cuyo traje típico es como el de los San Fermines. Breve parada en San Juan de la Luz.



DYSNEYLAND

Tuvimos dificultad para encontrar una oficina de turismo donde comprar las entradas, bastante más baratas que en taquilla.

Hay otro parque temático, dedicado al cine, al que no fuimos.

Pasamos por las distintas atracciones y montamos en todas las que podía nuestro hijo, la mayoría. Algunas eran muy bonitas, como la del vuelo de Peter Pan y divertidas como la de la mina, la casa del miedo, el barco por el Misisipi, las coches que conducían los niños…


El hotel era un ETAP, con cama doble y una litera encima, compartiendo baño. 

París

Viaje en domingo. Al llegar a París, tras el desvío del tráfico pesado, nos encontramos una autopista de cuatro carriles repleta de coches, aunque el problema fue llegar al peaje.

JAIMITADA:

De camino paramos a comer en un área de servicio, que tenía otra gemela en el otro sentido. Sin darnos cuenta, cambiamos a la del otro lado. Cuando fuimos a buscar el coche…¡No estaba!. Estaba la papelera, el charquito, pero no el coche… ¡Nos habían robado con todo el equipaje!

Mi mujer con su incipiente francés y sus nervios mayúsculos no había estudiado la lección de que te roban el coche, pero fue a hablar con el dependiente del supermercado. Él entendió al principio que era una avería mecánica, pero justo cuando descolgaba el teléfono para llamar a la policía y al preguntarnos el destino, nos dijo que París estaba en el otro sentido… Puffff, nos damos cuenta del error.
Mi familia sale gritando, buscándome, mientras yo buscaba a los presuntos ladrones por las inmediaciones. No hemos tenido hasta ahora otra anécdota como esa).

En Nanterre nos alojamos en una residencia de estudiantes, estando a las afueras de la capital, teniendo mucha suerte al aparcar el coche justo en la puerta. Cerca, una parada de autobús te llevaba a la Defense y de allí, metro a París.

Compramos un bono de transporte París-Visite.

En París visitamos: La Torre Eiffel, el Sagrado Corazón, Mont Martre, Moulin Rouge, el Panteón, la Madeleine (por fuera), St- Etienne (muy bonita), el Arco de Triunfo, la Asamblea Nacional, los edificios del centro, los Campos Elíseos. Visitamos el Museo del Louvre y el de Orsay.

Subimos a pie a la Torre Eiffel. Al bajar, nos dan “abrazos gratis”. Nos llovió (el secreto mejor guardado), varios días.



Vistas del Sena, a la derecha Museo del Louvre

Museo del Louvre en un día típico nublado y con lluvia



















Vistas desde Sagrado Corazón



Interior de la Iglesia de St. Etienne

Toulouse, Carcassone y Saint-Cirq-Lapopie

Llegamos el 14 de julio, fiesta nacional; no fue difícil encontrar el hotel, que estaba a las afueras, bien comunicado y con aparcamiento privado.

Casi todas las ciudades francesas tienen tranvía o similar; muy cómodo para los desplazamientos. Los centros son peatonales.

Ciudad con una elevada tasa de inmigración, que nos pareció un tanto descuidada y sucia. Por la tarde dimos una vuelta y la ciudad, ornamentada con las banderas, estaba “cerrada”. No nos pareció especial, aunque más tarde hemos oído hablar de la existencia de una iglesia como la catedral de Santiago.

Nos tropezamos con un combate tipo medieval y regresamos a casa, habiéndonos hecho un poco de lío con los billetes del tranvía.

Al día siguiente visitamos CARCASSONE. Esta ciudad nos la habían recomendado por varios lados.

La Cité es maravillosa. Está toda amurallada y en muy buenas condiciones. Se encuentra organizada en calles concéntricas con un castillo en el interior.

Comimos tarde, a la 16:00 o así, porque todo estaba cerrado.

Dos días después de llegar a Toulousse, visitamos Saint-Cirq-Lapopie, un pueblo enclavado en el río Lot, con vistas espectaculares.




Murcia-Lourdes

Cogemos una ruta interior, improvisando un poco, que alterna carreteras buenas con malas. 

Llegamos tardísimo a Lourdes, pero al ser una ciudad tan turística, pudimos encontrar gente para preguntar. Este apartamento era el primero y la recepcionista nos dijo que teníamos que limpiarlo. Visitamos al día siguiente el santuario, encontrando una capilla subterránea con la misa en español. Había muchas plaquitas grabadas en agradecimiento a las gracias recibidas (esto también lo hemos posteriormente en otras iglesias).

Dentro del recinto del santuario, el único negocio eran las velas, monedas de recuerdo y una librería. Fuera estaba todo lo demás.

En Lourdes, paseando por el pueblo, observamos el primer monumento conmemorativo de los caídos locales en la Iª GM, lo que se repite en todos los pueblos de Francia.

Por la noche tuvimos la suerte de asistir a un concierto de música coral, de los niños cantores de Lyon. Más tarde asistiríamos a un castillo de fuegos artificiales.

Dos días después el Tour llegaba a Lourdes, por eso los precios estaban más caros.

Al día siguiente visitamos la gruta de Medous, que tenía un bonito paseo en barca, por el lago subterráneo.